Al Amparo Del Altísimo!

perseguidos, mas no desamparados; derribados, pero no destruidos;

Pero tenemos este tesoro en vasos de barro, para que la excelencia del poder sea de Dios, y no de nosotros,

que estamos atribulados en todo, mas no angustiados; en apuros, mas no desesperados;

perseguidos, mas no desamparados; derribados, pero no destruidos;

llevando en el cuerpo siempre por todas partes la muerte de Jesús, para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestros cuerpos.

Porque nosotros que vivimos, siempre estamos entregados a muerte por causa de Jesús, para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestra carne mortal.

De manera que la muerte actúa en nosotros, y en vosotros la vida.

2 Corintios 4:7-12 – RVR1960

Se puede decir que una vez que una persona rinde su vida a Dios también tal persona debe morir a su propio yo. Todos nosotros en una forma u otra tenemos que en algún momento experimentar tal muerte.

Y esto no es tan fácil de hacer así como se lee, se escribe o se dice. Morir muchas veces significará morir a tus propios deseos y a tus propios planes para dejar paso a los planes que Dios tiene para ti. Estos planes o designios fueron pensados desde el principio, aun antes que la humanidad fuera formada. Pero hay una esperanza y es que aquel que te ordena morir es el mismo que promete glorificarse en ti, en tu familia, tus allegados y muchas veces la humanidad completa.

Todo puede llegar a ser negociable excepto lo que Jehovah ha comisionado para que cada hombre/ mujer lleve a cabo en su reino.

Con estas palabras quiero instar a cada persona que pueda estar leyendo este mensaje a que medite. ¿Con que dones, estudios, profesión, habilidades te ha dotado Dios?

Creo que todos nacemos con ciertas habilidades en las cuales podemos ser útiles. Te insto a que pienses que puedes hacer y en que area puedes influenciar. Ciertamente Dios está reclutando a hombre y a mujeres para trabajar en su reino. Uno de los requisitos mas importante será morir a el yo.

Muchas bendiciones!

Descanso

Yo, Pedro, apóstol de Jesucristo, saludo a los que se hallan expatriados y dispersos en el Ponto, Galacia, Capadocia, Asia y Bitinia, y que fueron elegidos,

según el propósito de Dios Padre y mediante la santificación del Espíritu, para obedecer a Jesucristo y ser limpiados con su sangre. Que la gracia y la paz les sean multiplicadas.

Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que por su gran misericordia y mediante la resurreción de Jesucristo nos ha hecho nacer de nuevo a una esperanza viva,

para que recibamos una herencia incorruptible, incontaminada e imperecedera. Esta herencia les está reservada en los cielos a

ustedes, que por medio de la fe son protegidos por el poder de Dios, para que alcancen la salvación, lista ya para manifestarse cuando llegue el momento final.

Esto les causa gran regocijo, aun cuando les sea necesario soportar por algún tiempo diversas pruebas y aflicciones; pero cuando la fe de ustedes sea puesta a prueba, como el oro, habrá de manifestarse en alabanza, gloria y honra el día que Jesucristo se revele. El oro es perecedero y, sin embargo, se prueba en el fuego; ¡y la fe de ustedes es mucho más preciosa que el oro!

Ustedes aman a Jesucristo sin haberlo visto, y creen en él aunque ahora no lo ven, y se alegran con gozo inefable y glorioso,

porque están alcanzando la meta de su fe, que es la salvación.

Los profetas que hablaron de la gracia destinada a ustedes, estudiaron e investigaron con detalle todo acerca de esta salvación.

Ellos querían determinar a quién y a qué momento se refería el Espíritu de Cristo que estaba en ellos, cuando anunciaba de antemano los sufrimientos de Cristo y las glorias que les seguirían.

Dios les hizo saber que su tarea no era para ellos mismos, sino para nosotros, y que sólo administraban lo que a ustedes ahora les anuncian aquellos que les han predicado el evangelio por el Espíritu Santo enviado del cielo. Éstas son cosas que aun los ángeles quisieran contemplar.

1 Pedro 1:1-12 – RVC

Descanso en Dios sabiendo que él tiene el control de mi vida. Es imperativo saber que para que Dios se manifieste en tu vida hay que cederle el timón de tu embarcación y pasarle esa autoridad a aquel que es el que tiene el futuro en sus manos. Y el que tiene el futuro de cada vida en sus manos se llama Jehovah el todopoderoso.

Muchas bendiciones!

Mejor Es La Obediencia

Bendeciré a Jehová que me aconseja; Aun en las noches me enseña mi conciencia.

A Jehová he puesto siempre delante de mí; Porque está a mi diestra, no seré conmovido.

Se alegró por tanto mi corazón, y se gozó mi alma; Mi carne también reposará confiadamente;

Porque no dejarás mi alma en el Seol, Ni permitirás que tu santo vea corrupción.

Me mostrarás la senda de la vida; En tu presencia hay plenitud de gozo; Delicias a tu diestra para siempre.

Salmos 16:7-11 – RVR1960

Mas yo en tu misericordia he confiado; Mi corazón se alegrará en tu salvación.

Cantaré a Jehová, Porque me ha hecho bien.

Salmos 13:5-6,

Todos tenemos sueños y objetivos que cumplir en la tierra antes de partir.

Obedecer y guardar la palabra de Jehovah es más importante que cualquier cargo, cualquier sueño, proyecto que una persona tenga en la vida.

Obedecer a Jehovah trae tranquilidad a nuestra alma.

Muchas bendiciones!